Abdominoplastia

Cirugía plástica

La abdominoplastia es una operación que prevé la extirpación del exceso de piel y grasa abdominal y la corrección de la flaccidez muscular. Con este tratamiento se consigue un vientre más plano, más firme y una cintura más estrecha. El régimen alimentario y el ejercicio físico no pueden producir tal resultado ya que, a menudo, esta situación está acompañada por la diastasa de los músculos rectos abdominales y por la debilitación de la pared abdominal. Las estrías, posiblemente, son removidas con el exceso de cutis que es extirpada.
Las estrías del cutis del abdomen serán mejoradas gracias a remodelamiento de la región umbilical pero no eliminadas del todo. Siempre persistirá una cicatriz que, según el tipo de procedimiento, también podrá ajustarse de una espina ilíaca a la otra.
Los candidatos ideales para someterse a una abdominoplastia son aquellas mujeres u hombres que tienen una silueta relativamente buena pero que están preocupados por la acumulación de grasa o por el exceso de piel en el abdomen y que no mejora a pesar de la dieta o el ejercicio físico. A veces, en cambio de una abdominoplastia formal, podrá ser indicado un procedimiento complejo, definido “mini-abdominoplastia”, eventualmente combinada con una liposucción o bien una sola liposucción si se trata de “abdomen no péndulo” pero con exceso de tejido adiposo.
Pues, el tratamiento tendrá que ser analizado cuidadosamente por un cirujano experto. La intervención es particularmente indicada para aquellas pacientes que, después de varios embarazos, han “dilatado” excesivamente e irreversiblemente el cutis y musculatura abdominal.
Este tipo de intervención se realiza en quirófano empleando anestesia espinal o sea general (el paciente está completamente dormido). Se suministran inyecciónes intravenosas durante de la intervención y a veces también el día siguiente. Sucesivamente será posible volver a un régimen regular. La intervención suele durar 3-4 horas. El dolor generalmente es de baja entidad y bien controlable con los usuales fármacos analgésicos, tanto en hospital como a casa.
Después de la intervención los pacientes tendrán descansar por 24-48 horas y sucesivamente podrán levantarse para dar pequeños paseos. Durante de algunos días la sensación de tensión sobre el abdomen obligará a tomar una postura “agachada” y la tos, estornudar y todas las otras actividades que preven tensión sobre los músculos abdominales podrán provocar un sentido de molestia y un reducido dolor. Es aconsejable no dormir sobre el abdomen por dos semanas (no dormir en posición decúbito prono).