Mamoplastia de aumento

Cirugía plástica

Decidir de aumentar las dimensiones del propio seno aumenta la autoestima de muchas mujeres y mejora drásticamente la relación con propio cuerpo. La mamoplastia de aumento es, principalmente, uno de los procedimientos quirúrgicos más solicitado en Estados Unidos de América y en Europa. Se trata de una intervención que modifica drásticamente el aspecto físico de una mujer. Los senos post-embarazo y mamas de pequeñas dimensiones encuentran en esta intervención una solución definitiva. Además, recientes estudios han demostrado la seguridad de este tipo de intervención. La intervención se realiza en anestesia local con inyecciones endovenosas y su duración consta unos 40 minutos.

Es muy importante, para una correcta y profesional intervención, que el paciente sea capaz de comunicar al cirujano sus exigencias y sus expectativas y también el cirujano tiene que hablar claro, es decir, ser exhaustivo en las explicaciones de las ventajas, dificultad, técnicas y reales expectativas posibles.

La instalación protésica, por ejemplo, puede ser de tipo anatómico, rotundo, cónico. El material puede ser un polímero siliconico. Además, la prótesis puede ser instalada posteriormente a la faja muscular (retromúscolo), entre la faja muscular y el tejido glandular (retroglándula) o bien, con una técnica llamada “dual plane”, se utiliza tanto la faja muscular como el tejido glandular para “cubrir” la instalación proporcionadamente.

Los implantes pueden introducirse por diferentes vías y contemplar, por ejemplo, bajo la glándula mamaria o entre la aponeurosis y el músculo pectoral. Pues bien, la tipología de la instalación y su colocación dependen de la salud física y de las expectativas del paciente. Las medidas preventivas, que el cirujano tomará durante el curso de una entrevista clínica objetivo al paciente, serán fundamentales y permitirán ofrecer al paciente la máxima seguridad y total satisfacción.

Después de la intervención, por unos cuatro semanas tendrá que ser utilizado un sujetador particular. Muchas pacientes tienen escozores y picazón a las cicatrices que permanecen unos días. Los puntos de sutura serán removidos después de una semana. Se puede comenzar la normal actividad física ya después de alguna hora de la intervención pero siempre teniendo cuidado y no exceder en esfuerzos físicos por tres semanas.